Un amigo dice... "los peces me gustan
en el agua, o ya siendo pescados, en una sartén" esta
sentencia no es otra cosa que poder apreciar la pesca con criterio,
optando por devolver nuestra presa o llevarla a la mesa, sin acopiar
pescado, y menos devolver al pez al agua en circunstancias en
las que inexorablemente muera.
No arroje al pez, acompáñelo. Arrojándolo
se corre un importante riesgo de rotura de la vegiga natatoria,
por lo que el pez moriría. Siempre deje que el pez se vaya
por sus propios medios después de recuperarse.
Si el pez presenta dificultades para su recuperación, colóquelo
enfrentando la corriente de agua y muévalo ligeramente
de atrás para adelante de tal forma que el agua ingrese
por su boca y salga por los opérculos.
Disfrute de esta maravillosa modalidad.
Por el Prof. Víctor De Víctor
27-11-2005
Cómo realizar corréctamente el Catch & release
Evite que el pez capturado se golpee en las bandas de la embarcación
o "rebote" en el piso de la lancha o del muelle.
El manipuleo de la pieza debe realizarse lo más delicadamente
posible. Si las características de la especie lo permiten,
trate de sostenerlo en el seno del agua apoyándolo sobre
la palma de la mano, sin apretarlo, recordamos que los peces poseen
una cubierta de mucus que los protege del cambio en el PH del
agua y de los parásitos externos. Asimismo, también
debemos tener en cuenta la labilidad de las escamas de algunas
especies, como es el caso de dientudos y sardinas.
No lo tome de los opérculos. El daño causado por
lacerar las branquias es muy importante.
Válgase de elementos específicos como el Boga grip,
las pinzas saca-anzuelos y la red de mano (copo)
Si la extracción es dificultosa no tire del sedal, desgarraría
el tejido. Utilice las pinzas.