| El
solo hecho de navegar por las aguas de Bella Vista es todo
un regocijo que, seguramente, harán fallar más
de un pique por la necesaria desconcentración que
nos pedirá disfrutar del paisaje único en
su tipo. Bancos de arena móviles de todos los tamaños
salpicados en el río, costas acantiladas, veriles,
arroyos, bañados, correderas y remansos hospedan
a los peces que queremos retar. Y para esto cada ambiente
tiene sus secretos bien conservados, a pesar de la alta
tecnología que acompaña a este siglo XXI con
ecosondas, GPS y otras yerbas. La elección del aparejo,
el tipo de plomo, la modalidad de pesca la caña y
el reel va cambiando de acuerdo a las costas visitadas y
a los estilos de pesca practicados. No es lo mismo pescar
un pacú bajo los árboles frente a la arrocera
que en Esquina, donde se lo pesca en los remansos del río
aún sin vegetación. El asentamiento de las
migraciones (debido al forraje alimenticio y a las condiciones
acuícolas y climáticas) hacen que la pesca
de esta especie caracterice a la zona como un pesquero de
pacú todo el año. Aguas claras y abundante
alimento hacen de éste un lugar confortable para
el pacú. |